Eran tan felices que no lo publicaban en redes sociales

Soy Un Loser

Los que no me seguís no sabéis la historia de la Bebé.

La resumo.

Me acosté con una chica increíblemente bella que iba muy, muy, muy borracha. Y al día siguiente, cotilleando por Facebook, descubrí que era la novia de uno de los mejores partidos de Bilbao. Rico, bien parecido, alto, surfista, toca en un grupo, estudió un master en literatura comparada en Estados Unidos y según la leyenda urbana también estudió un curso de batería en Japón. Escribía en la misma revista en la que yo escribía en Bilbao (y en la que no nos pagaban a ninguno), una cosa de un moderno y hípster tremendo, y escribía bien.

Y yo no hacía otra cosa que pensar ¿por qué esta chica, teniendo al hombre perfecto, le ha puesto los cuernos conmigo?

La chica se dejó unos libros en mi casa y yo le envié unos cuantos mensajes, pero jamás me respondió.

Supuse que había vuelto a su vida perfecta de chica perfecta.

Comencé a stalkear sus perfiles de Facebook, Twitter e Instagram. Tiene todo. En los que refleja una vida muy perfecta y muy hípster. Cuelga muchos conciertos, muchos libros, muchas fotos bonitas. Sale mucho, va a restaurantes, al teatro, a conciertos. Cuelga muchísima música. Vamos, se pasa el día colgando cosas. Es la chica más hípster del planeta Tierra.

Y cuelga muchas pero muchas fotos de su novio. La última, la que me llamaba más la atención, era una del novio desnudo en la cama, leyendo un libro. Pero el libro estaba colocado de tal manera como para que el pene no se viera. Pero se pudiera ver claramente que el novio tiene un cuerpo impresionante.

Y digo yo: si le vas a poner cuernos a tu novio con el primer gordo pringao que te dice que eres preciosa ¿para qué vas luego enseñando fotos del novio a todo el mundo? Sobre todo porque esta foto la colgó en el perfil de Instagram, que está ABIERTO.

erase una vez una pareja feliz

Así que todos hemos visto lo buenísimo que está Potxolo Politxu.

Bien, no pude evitarlo y me puse a cotillear el perfil de Instagram de Potxolo Politxu. Era muy parecido al de ella. Portadas de discos, fotos bonitas, fotos en el BBK, en el Primavera Sound, en El Sonar, en el FIB (cuánto viajan estos chicos), fotos en restaurantes, en playas, en fiestas, en discotecas, en bares, en cafés… Hasta en probadores de tiendas de ropa.

Y entonces aparece una foto de una controladora de DJ Pioneer. Carísima. Que le han regalado. Y él dice. “Estoy feliz con mi nuevo regalo. No creo que mis padres lo estén también.”

Y es entonces cuando echo un vistazo de nuevo a su perfil de Instagram y descubro que no hay casi fotos de su casa.

No hay fotos caseras. Ni haciendo la comida, ni viendo la tele, ni marujeando un poco en casa.

Porque Potxolo vive con sus padres.

Igual que la Bebé que (os lo digo a los que no leyerais el post en su día) también vive con sus padres.

Ambos tienen que yo sepa más de 25 años, y las carreras acabadas. Ella trabaja en un bufete de abogados o algo así, pero debe ganar bien, según lo que me contó. Él no trabaja, sus padres están forrados como bien sabe todo Getxo, todo Bilbao y probablemente todo Euskadi. Pero ambos viven con sus padres. Aunque podrían vivir juntos.

Él podría, por supuesto, venir a Madrid y vivir con ella.

Pero entonces no tendrían dinero para discos, libros  para ir al BBK, al Primavera Sound, al Sonar, al FIB, a restaurantes, a playas, a bares, a cafés, a comprarse ropa. Entonces tendrían que gastar dinero en alquiler, comida, papel higiénico, luz, agua. Entonces tendrían que pasar tiempo a solas el uno con el otro. O consigo mismos, y no sería tan divertido.

BarbieYo creo que la Bebé se lió conmigo por la simple razón de que no sabe estar sola. De que sería incapaz de estarlo. De que sigue siendo una cría que vive con sus papás. Y que tiene una relación de adolescente. Como la que tenía yo con la novia que tuve en primero de universidad. Sí, quedábamos de cuando en cuando. Íbamos al cine, de bares, a la playa a veces. Y en realidad no sabíamos nada el uno del otro. Mi relación con Mina fue un auténtico horror, pero yo al menos puedo decir que conocía a Mina. Que la veía por la mañana hecha un auténtico horror, que me tiraba dos días encerrado en casa con ella sin hacer nada, que compartía soledad con ella, que no necesitaba llenar nuestro espacio con discos, libros  festivales, restaurante playas,  bares, cafés, ropa, porque ella ya lo llenaba. Para lo bueno y para lo malo. Que supe quién era.

Conclusión. La Bebé se lió conmigo porque estaba borracha, porque no sabe estar sola y porque estaba aburrida. Sin más.

Las cancioncitas de hoy van escogidas con MUY MALA LECHE, que conste.

Postdata: La novela de la que hablaba en el post anterior es ‘Un año y un día’. Es buenísima y la recomiendo mucho.

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5 comentarios en “Eran tan felices que no lo publicaban en redes sociales

  1. Esos dos adultescentes son tal para cual, por lo que cuentas… Seguro que conoces la frase de Oscar Wilde que dice: ‘Los sufrimientos y los amores superficiales viven largamente. A los grandes amores y sufrimientos los destruye su propia plenitud.’
    Bueno, quedamos a la espera de tu próxima publicación 😉

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      1. A ver, yo no sé a ciencia cierta si lo dijo Oscar Wilde pero en una web de internet la frase se la atribuían a él. Y me gustó, eso es todo.

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  2. Hola! Te sigo y he leído todos tus post… Por lo que puedo asegurar, que tratando de guardar el anonimato de Poxolo y la bebé, me has hecho un lío… Bilbao, Donosti 😜 y alguna que otra cosita más.
    Me encanta leer lo que escribes.

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