“Los gitanos no son sólo cantar y bailar”

David Hernández

Casa Patas. Uno de los tablaos más emblemáticos de España. Sobre el escenario, todo un referente del flamenco: Talegón de Córdoba. La fiesta está llegando a su fin. El cantaor hace subir al escenario a un muchacho de 15 años. Llama mucho la atención. Va con una gorra hacia atrás y viste con una camiseta de basket. Parece un rapero perdido en un local flamenco. El público no entiende nada. No saben si se va a poner a rapear, a bailar break dance o a sacar un skate. “¡¿Dónde va éste?!” Ésa es la frase que más se oye. Sobre el tablao, comienza a cantar por bulerías. Los espectadores se quedan boquiabiertos al verlo cantar y bailar. Combina el flamenco con algunos pasos de Michael Jackson. Al finalizar, todos quieren acercarse para darle la enhorabuena. Muchos le hacen más caso a él que a las personas que durante hora y media han estado dándolo todo sobre el escenario.

anton cortes-9678

Aquel muchacho era Antón Cortés. Han pasado 7 años. Desde aquella anécdota, ha continuado creciendo como artista. Ahora, a los 22, publica su primer trabajo discográfico con uno de los sellos más prestigiosos: Universal Music. Un álbum de 10 canciones en el que el músico ha “puesto mucho empeño.” “Es mi álbum debut, por lo que estoy muy ilusionado y deseando que la gente lo escuche en sus casas,” señala. Un disco que ya está disponible en todas las plataformas digitales y que lleva por título el propio nombre del artista.

Antón describe este trabajo como un álbum “muy digerible, muy actual y muy fresquito, para todos los públicos y todos los gustos musicales.” “Van a poder encontrar desde baladas, salsa, rock, pop… pero con un punto en común que es mi voz,” explica. “Si a alguien le gusta una canción, le van a gustar las demás, independientemente del gusto musical que tenga cada uno.”

-Diversos estilos, pero sin perder tu base flamenca.

-Desde que tengo uso de razón, el flamenco ha estado presente en mi vida. Pero no me gustan las etiquetas. Con mi base flamenca, pero siempre fusionando, innovando e intentando abrir nuevas puertas y nuevas fronteras musicales.

-Tienes dos grandes referentes: Camarón y Michael Jackson. A simple vista, no tienen nada que ver.

-En género musical, no tiene nada que ver el pop con el flamenco. Pero ellos dos concretamente sí se parecen mucho. Los dos tienen la misma rabia, la misma entrega, la misma pasión, incluso el sufrimiento que ha llevado cada uno de ellos impregnado en sus carnes. Para mí se parecen muchísimo, cantando, interpretando y en su forma de sentir la música.

-¿Por qué elegiste ‘A media voz’ como single de presentación?

-Cuando Ismael Moya me lo mostró, me impresionó. Dije: “¡Este tema lo tengo que hacer mío!” A los 5 minutos, ya me sabía la letra. Se ponía a tocar el piano y me decía: “coge el papel.” Y yo: “no, no, que ya me la sé.”

-En el disco también hay un tema tuyo propio.

-‘Eres’, el tema 10. Aún tengo que aprender muchísimo, no es fácil componer. Me estoy iniciando en guitarra y leer música ahora mismo para estar mejor preparado.

Antón Cortés. Su apellido lo delata. Viene de una familia de artistas. Se formó de la raíz más pura del flamenco bajo la enseñanza de una familia gitana de larga tradición musical. Su bisabuelo, Antonio Cortés Bustamante, primo de la madre del bailaor Joaquín Cortés, también cantaba y bailaba. Una estirpe en la que también hay muchos guitarristas. “Un poquito en petit comité los gitanos también bailamos y cantamos,” señala.

-¿Eso es verdad o es un tópico?

-Es verdad. Tengo una sobrinita con año y medio y no sabe andar, no sabe hablar, y ya se te pone a bailar y a tocar las palmas. No es un tópico.

-¿Cuándo decidiste dar un paso más y convertir eso en tu profesión?

Desde los 14 años, estoy intentando labrarme un hueco en este mundo. Realizando proyectos, fusionado canciones de Michael Jackson, George Michael, Sting… Ahora, gracias a Universal, tengo la oportunidad de demostrar lo que sé hacer.

anton cortes-9639bis

Antón se inició en el baile. A los 13 años, entró en la academia flamenca Amor de Dios. Después de un año asistiendo a clases, decidió tomar lecciones de hip hop. “En mí se ha hecho una mezcla extraña,” reconoce. “A lo mejor estoy en una juerga por bulerías ,y bailo hip hop y, a lo mejor estoy en una fiesta de hip hop, y bailo bulerías,” cuenta entre risas.

Sus primeros recuerdos musicales son en casa. “Mi padre, con 24 años, ya bailaba ‘Trhiller’ de Michael Jackson. Aún conserva su disco de vinilo. Y recuerdo escuchar siempre a mi padre cantando y bailando,” explica. “Con 4-5 años yo iba cantando ‘Smooth Criminal’. Siempre iba con «ayuguoquin, ayuguoquin… » Aunque no sabía lo que significaba. La primera canción que tengo en la cabeza es de Michael.”

-Cuando os reunís en familia tiene que ser toda una fiesta.

-Hace poco fue el bautizo de mi sobrino y las horas pasaban como si fueran segundos. Te pones a bailar, a cantar, a reír… Las fiestas para nosotros son como el comer o el respirar. La alegría y el cante y el baile para nosotros es algo natural.

-Quizá por eso los prejuicios de que los gitanos trabajáis poco y estáis más a la fiesta. Pero no es cierto. Ambas cosas son compatibles.

-Por supuesto, no tiene nada que ver el pasártelo bien con trabajar. Hay muchos prejuicios de todo tipo. Se tienen que ir disipando. Tengo un hermano que es sociólogo, mi madre fue la primera gitana que ha ido en unas listas electorales para ser diputada… anton cortes-9607Cada día se van viendo más ejemplos de que los gitanos no son sólo cantar y bailar. Tenemos esa parte, pero no sólo es eso. Las nuevas generaciones de gitanos vamos evolucionando y cada vez estamos más preparados. Tengo muchos amigos gitanos que son universitarios.

-¿Sientes que se van diluyendo los prejuicios que existen hacia vosotros?

-Yo creo que sí. Mi hermano está en la universidad y, es verdad que muchos de sus compañeros payos, al principio, pensaban: “qué hace un gitano aquí estudiando.” Pero a medida que ha ido avanzando en el mundo académico, han dicho: “hostias, que éste no sólo canta y baila y además quizá está más preparado que yo.” Así que sí, los prejuicios están, porque son muy difícil de quitar, pero muy poquito a poco se va consiguiendo.

-¿Qué podemos hacer para lograrlo?

-Es muy difícil. Imagino que luchando cada día. Demostrando a la gente que no todo es lo que sale en los medios de comunicación. Sólo enseñan el lado morboso. La cura es viendo ejemplos de gente que no sólo canta y baila.

-¿Qué opinas de programas como ‘Gipsy Kings’, que justamente dan la imagen contraria?

-Siempre digo que es un programa donde se muestra una parte humorística de unas familias en concreto. Yo no me siento identificado para nada con los que salen. Su fin es humorístico. Pero, claro, si sólo sacan esa parte y no sacan a la infinidad de gitanos preparados que hay, sociólogos, arquitectos, ingenieros… La gente pensará que los gitanos somos sólo eso que ven en la tele. Como gitano, me molesta. Vivo en un círculo en el que nos pasamos el día hablando de política, de los problemas sociales…

-¿Te implicas?

-Sí, porque es increíble lo que está pasando con este país.

-¿Desde tu música hay algo de crítica?

-Canto para que la gente se evada de la realidad. Lo que intento cuando escuchan una canción mía, durante los 3 minutos que dura, es que se evadan de la realidad y de los problemas.

-¿Qué esperas del disco?

-Que la gente valore el trabajo que he hecho, el esfuerzo, el sacrificio, las ganas… Espero valoración de mi trabajo. Con eso me conformo.

 

Sigue a Antón Cortes en…

Twitter
Facebook
Instagram

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s