¿Soy demisexual, soy sapiosexual?

Soy Un Loser

Ayer tuve una larga conversación con David de la cual resultó que me quedo a vivir en su casa hasta junio.

En junio tendré exámenes y es muy probable que vuelva a Bilbao y me quede a trabajar allí en el verano, como hice el año pasado. Iba a ser muy difícil encontrar una habitación aquí si solo quería quedarme mes y poco, así que hemos convenido que le pago una parte del alquiler a David.

Por otra parte, desde que vine yo recogía la casa todos los días, iba al mercado y hacía la comida y la cena. Me parecía lo mínimo puesto que no pagaba habitación, pero resulta que eso es lo que ha salvado porque David y su compañero de piso, Mr. X, están encantados. Los dos trabajan mucho y les faltaba tiempo para hacer esas cosas, así que hasta que llegué yo comían en bares y tenían la casa, si bien muy ordenada (los dos son muy ordenados), llena de polvo como el sombrero de Indiana Jones. O sea, que si pago parte del alquiler, y sigo haciendo el marujo, nos viene de perlas a los tres. Como ellos casi no pisan la casa, lo de que yo les invada el salón ni lo notan.

El verano pasado trabajé en un restaurante que está al lado de la playa de Laida y me llevé un pastón, porque tenía un montón de extras. El restaurante estaba siempre hasta arriba, porque playa-laida2-hen verano ya se sabe, cosas de los veranos, amén de restaurante funciona de chiringuito. Entre extras y propinas saqué casi cinco mil euros. Y no me los pude gastar si me pasaba el día allí encerrado. Así que tengo un fondo más que suficiente para aguantar sin currar hasta el verano, sobre todo teniendo en cuenta que no voy a pagar casi alquiler.

Mr X me ha pedido que no diga su nombre. Solo diré que es delgado, guapo, ordenado y culto. Y que tiene todo lo que yo querría tener.

Creo que no os he dicho que yo estudio, en la UPV, pero que como tengo un bonito papel firmado por el médico que dice que estoy deprimido clínico, estoy exento de clases. Así que he decidido que en junio iré y me examinaré.

Esta mañana he ido a la biblioteca a estudiar algo.

Estaba sentado yo en mi banco cuando en ésas entra una chica bastante mona y con cara de desorientada. Se sienta a mi lado y me pregunta si me sé la clave de la güifi. Me la sé. Se la dicto. No sé cómo pero hemos empezado a hablar. Ella es de Almería y quiere ser actriz. Acaba de llegar a Madrid. Hablaba y hablaba y hablaba. Era muy guapa, tenía unos ojos verdes inmensos. Pero parecía un poco, un mucho, cortita.

Cuando se ha ido me ha dejado su número de teléfono.

David me ha dicho que la única vez en la que este blog ha sido muy leído ha sido ésa en la que conté mi polvo con Eme. Así que ya sé: si quiero que el blog se lea lo que tengo que meter es sexo. Pero yo no soy precisamente un fucker.

Cuando salgo de noche me la paso en una esquina del garito, incapaz de entrarle a ninguna chica porque mi timidez me lo impide. Y ninguna chica le va a entrar a un tipo bajito y gordito como yo.

Lo de apps estilo Tinder ni me lo planteo. No puedo meter una foto de mis musculitos porque no los tengo, ni de moto porque no la tengo, ni de mi perro porque no lo tengo. Si pongo mi verdadera foto no me voy a comer un colín, y no estoy como para poner la de otro. E incluso si alguna chica se fijara en mí – que ya sería difícil- con lo tímido que soy no creo que, en el caso de que quedáramos, pudiera cruzar más de cuatro frases con una total desconocida.

Cuando he tenido novias ha sido porque eran chicas que conocía. Hermanas de amigos, amigas de amigos.

A Mina, por ejemplo, la conocí en un grupo de teatro.

Así que estaba yo asombradísimo de que una chica tan mona me hubiese dejado su número pero la verdad, poco me apetecía llamarla.

Y es que yo tengo un problema muy serio. Encima de que ligo poco, lo poco que ligo no me suele gustar.

A veces pienso que soy demisexual, otras que soy sapiosexual y otras que soy sencillamente memo. Un loser lo soy siempre. Losersexual.

La sexualidad de las personas se puede clasificar como homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad… O pansexualidad. Muchos otros también se definen como asexual. Pero hay otra definición que pasa desapercibida, ya que también es prácticamente desconocida para muchos, pero para quienes lo viven, lo vivimos, supone un gran sufrimiento, sobre todo en la adolescencia: la demisexualidad. Gente como yo que no sienten atracción sexual en base a un físico, sino únicamente por personas con quienes tenga una conexión emocional fuerte, que no necesariamente quiere decir amor. (Y sí, por Eme la sentía) Sin esos vínculos, sin esa honda conexión previa, un demisexual es incapaz de sentir atracción por ninguna persona.

Las sensaciones de la atracción son prácticamente dos: primaria y secundaria. La primaria: se basa en las cualidades física como el rostro, rostro, como se viste y se peina esa persona. Secundaria: es donde se unen las cualidades interiores con los frutos de una relación previa.

Por lo general las relaciones comienzan con la primera etapa, la atracción física y luego se pasa a la segunda etapa. Pero en los demisexuales, es lo opuesto: para llegar a la primera etapa se debe alcanzar como requisito indispensable la segunda etapa.

Puede que yo sea demisexual porque es cierto que, por culpa de mi timidez, me tengo que sentir muy pero que muy a gusto con otra persona como para querer irme a la cama con ella (y eso Eme lo conseguía, te hacía sentir muy cercano, con una conexión muy fuerte, aunque solo fuera por lo loquísima que estaba y por cómo se saltaba todos los límites).

Pero lo que yo sé es que soy sapiosexual. No me gustan nada las tontas. Me gustan las chicas muy listas. Mina lo era, Eme también. Me gusta que les gusten los libros, el cine, las series, la música pero que también sepan hablar de física cuántica si llega el caso.

A mí me excita la inteligencia de las mujeres, me excita mucho, me fijo mucho más en lo que cuentan que en su cuerpo o en sus tetas. No digo que no me fije, que me fijo. Por ejemplo, me he fijado de sobra en que la chica de la biblioteca tenía unos ojos inmensos  (y aquí es donde me puedo poner poético. ojos de esmeralda y oro,  ojos verdes como el mar,  como el mar por la ribera,  ojos color de esperanza,  con lejanías de cielo ojos con aspecto de hojas empapadas de rocío.) y que desde luego tenía un cuerpo bonito, pero en cuanto ha abierto la boca cualquier posibilidad de atracción sexual se ha desvanecido.¿ Que si me he fijado alguna vez en una gorda? Sí, la verdad es que sí, y no me hizo ni caso.

Mina no era nada del otro mundo y Eme sí, Eme lo es, pero no me fijé en ella porque fuera y es bella, que lo es, sino, ya lo he dicho, porque es diferente, porque tenía una extraña locura, una locura que parecía la antesala de otra cosa de la que ella no podía hablar, un delirio de irse bebiendo la vida a tragos, completamente ajena a la opinión de los otros que la hacían muy atractiva para mí. Pero yo a Eme nunca le gusté mucho.

Dice David que si queremos que este blog se lea tendré que hablar de sexo. Prometo hacerlo mañana, lo juro. Por hoy, creo que ya he contado demasiado.

Anuncios

Un comentario en “¿Soy demisexual, soy sapiosexual?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s