“Nos pasamos el día aparentando lo que no somos”

David Hernández

Al caer la noche, Marcos Cao se encuentra con sus instrumentos. Rompe el silencio con la melodía que crea con todo lo que encuentra a su alrededor. Lo mismo coge una guitarra acústica, que el bajo o el ukelele. A veces, le da por improvisar con el piano de pared o hammonds. Una pandereta, un palo de cocina o una cucharilla y un vaso pueden convertirse en grandes instrumentos de percusión. Durante 5 años, al acostar a sus hijos, ha estado grabando cosas, ideas, que luego se han convertido en canciones.

El que fuera líder de La Sonrisa de Julia no pensaba que de ahí pudiera surgir su primer oceano-caostrabajo discográfico en solitario. Al menos, no hasta que su entorno más cercano y, más tarde, Sony Music le dijeran que les encantaba. Y les gustaba tal cual. “Empecé a pensar entonces que podría ser un disco,” explica el cántabro. Hizo unas pruebas de mezcla en Nueva York y, tras ver el resultado, pensó: “¡Ostras! ¡Es verdad! Esto que grabé yo en mi casa puede ser un contepto en sí mismo.” El resultado de todo eso es Océano caos’, su disco más íntimo y personal, en el que ha plasmado, de la manera más inocente, emociones que necesita canalizar y expresar.

– En esa forma de hacer música, este proyecto ya se diferencia mucho de La Sonrisa de Julia. ¿Cómo crees que está encajando entre los seguidores de la banda?

– Lo desconozco. Es una perspectiva en la que no me gusta colocarme. Creo que no es sano para un artista estar pendiente de lo que opina su anterior público de él. A mí me condicionaría mucho y no quiero que eso pase. Me encantaría que todo el mundo me siguiera, pero no me meto a ver qué opina la gente sobre el disco.

– El cambio, principalmente, está en el estilo musical. La voz es la misma y las letras van en la línea.

– Al fin y al cabo, en La Sonrisa de Julia componía, producía y cantaba yo. Lo que sí creo es que, en los últimos conciertos, en los bises, cuando cogía la guitarra y todo se hacía íntimo, el público notaba que yo disfrutaba más así que cuando todo era más rockero.

– Muchas veces, el público lo prefiere. Por eso, cada vez son más los grupos que tienden al acústico. Es más íntimo y uno siente más cerca a la banda.

– El acústico es distinto. Creo que mi voz, mis letras y mis melodías funcionan mejor. Me expreso mucho mejor así que con una guitarra eléctrica y con ganancia en el amplificador. En este disco, he sentido que me expreso tal y como soy por primera vez en mi vida.

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– El disco es muy onírico, empezando por el propio título. ¿Qué has querido evocar?

– Siempre he vivido cerca del mar y para mí el propio mar es una metáfora muy importante. Mis hobbies son la música, el submarinismo y el surfing. El mar es algo muy presente en mi vida. Además, creo que el océano en sí representa un poco mi carácter. Un océano puede ser algo precioso, en calma, en paz o puede ser la cosa más peligrosa del mundo, violenta y oscura. Me parece una metáfora muy bonita de lo que yo tengo dentro.

– ¿Tu cabeza es un caos?

– Mi cabeza no tanto, pero mis emociones sí. La cabeza está para coger las riendas de ese caos y poder convivir con los demás y tener una vida más o menos normal. Pero las emociones, si vives de meterte en ellas y de expresarlas, que es mi trabajo, tiene sus consecuencias.

– ¿Qué emociones transmiten las letras de ‘Océano caos’?

– Me gusta hablar de amor, pero en sentido muy amplio. Tenemos una palabra para expresar cientos de emociones: el amor que puedes sentir por una pareja, por un hermano, marcos-cao-oceano-caospor un padre, por una madre, por un hijo, por amigos… Amar supone asumir la alegría y el dolor de otra persona y hacerlos tuyos. Es un acto muy peligroso. Ese tipo de emociones son muchas y muy distintas. Se habla de amor, pero no con detalle, y yo he intentado ahondar en ese tipo de emociones y darle matices musicales y literarios.

– Pero no todo es amor, también hay algo de crítica social.

La única canción en la que miro hacia fuera es ‘Nadie es quien dice ser’. Era más rockera y dudé si meterla porque no me pegaba con el resto de canciones. Cuando conseguí darle una forma acústica, salí lanzadísimo. Me pareció necesario incluirla, porque, con las redes sociales, nos pasamos el día aparentando lo que no somos. Me preocupa. Los artistas aparentan ser amigos de sus seguidores, cuando es mentira. Yo no soy amigo de mis seguidores. Con una persona a la que me vaya a ver a un concierto, yo soy cercano, pero no somos amigos. Y eso se hace mucho en las redes sociales y no me gusta nada. No me gusta enfocar mi vida a la perspectiva de los demás y hacer esto o lo otro por los likes que vaya a tener. No es saludable para el espíritu. Un artista tiene que profundizar en sí mismo y expresarse.

– ¿Por eso eres tan poco activo en las redes sociales?

– Vivo en un pueblito de Cantabria, asilado, al lado de una playa, unos acantilados y un bosque. Soy feliz relacionándome con ese tipo de cosas y las redes sociales me distraen mucho de ese tipo de vida, que es además el que necesito llevar para hacer este tipo de canciones.

 

Billy Boom Band

Marcos Cao está inmerso en otro proyecto, la Billy Boom Band, que define como un experimento. “Quería hacer un disco para niños, pero que no fuera infantil,” explica. “Todas las canciones son súper animadas, salvo una balada.” Se trata de una banda de rock para niños, pero que puede escuchar toda la familia. Mientras grababa el primer disco de la banda, a Marcos le preguntaban sus amigos: “¿Cómo va a gustar esto a los niños si a mí me encanta?” Precisamente ahí está la clave. Como padre, el artista ha tenido que asistir a espectáculos muy aburridos. Basta de tratar a los niños como si fuesen tontos y a pensar que sólo les gustan las canciones infantiles. El rock también es cosa de niños. “Vas a un concierto nuestro y ves que la gente está desfasada. He dado conciertos en los que los niños están con sus palomitas y, detrás, los padres con los cachis. Todos desfasados,” cuenta el cantante. “Es lo que buscábamos, un concierto en el que niños y adultos pudieran disfrutar por igual.”

En este momento, se encuentran grabando el nuevo álbum de la Billy Boom Band, en la que dan un paso más: “La idea del segundo disco es hacer canciones para todas las edades. Ya no es cosa de niños. No hacemos referencias de edad. Son letras que pueden parecerte interesante a ti y a un niño también.”

Sigue a Marcos Cao en

www.facebook.com/MarcosCaoMusica
www.instagram.com/marcoscaomusica/
https://twitter.com/MarcosCaoMusica

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