“Tenemos canciones para cuatro discos”

David Hernández

Son las 11.30 de la mañana y los termómetros de Madrid ya marcan los 30ºC. En las alturas del centro de la ciudad, Willy y Antxon se muestran felices. Parece que las cosas empiezan a irles bien. Este fin de semana, cierran la gira de primavera de su banda, Taburete, en La Riviera. Han tenido que hacer doblete, viernes y sábado, al agotarse las entradas del primer concierto y están a punto de colgar el cartel de “sold out” también para el segundo. “Estuvimos pensando si ampliarlo o no. Teníamos un poco de miedo, porque no va a ser un concierto más. ¡Va a ser en La Riviera!,” explica Willy. “Nos daba miedo hacerlo dos veces, pero, al final, hemos decidido tirar para adelante.”

-El grupo se formó en 2014. ¿Cómo en tan poco tiempo habéis conseguido llegar a llenar una de las salas más importantes de la capital?
-Aparte de porque las canciones gustan, ofrecemos todo un show en los conciertos.- responde Antxon.
-El disco es una cosa acústica y muy tranquila. Luego, la gente, cuando va a vernos, alucina porque es una fiesta absoluta.- añade Willy.
-Encima, en La Riviera, lo hemos montado como si fuera una obra de teatro, por capítulos…

-¿Cómo es eso?
-Está inspirado en las películas de Tarantino. – responde Willy, quien es muy fan del cineasta. – Es un concierto con la estructura de un western.
-Tenemos atrezzo, algún extra… ¡Va a ser muy divertido!

-Vuestra música, ya desde el modo en el que la definís, es un poco locura: “electrochotis con toques new age, pero tranquilito.” ¿Eso qué es?
-¡Eso es una soplapollez como un piano! – responde Willy riendo. – La historia de eso es que cuando nace el grupo, nos contratan para tocar en un restaurante. Cuando el dueño me preguntó qué música hacíamos, yo iba mamado, 4 de la mañana, no sabía qué decir y respondí: “electrochotis con toques new age, pero tranquilito.” En realidad, es como la música española de toda la vida. Hay influencias de rancheras, tiene influencias del pop rock español de los 70, incluso de Los Bravos, Los Brincos, con esas trompetas… En el segundo disco, se va a notar más todo eso.
-Se va a ver en el single que saldrá en julio. ¡Y en septiembre, sacaremos disco!
-Saldrán el segundo y el primero también en formato físico.

-¿Qué vamos a encontrar en el segundo álbum?
-Se parece mucho al primero en la estructura, pero ya suena con una batería más potente, unas guitarras eléctricas… – explica Antxon.
– Van desde canciones con guitarra tipo Fito o Platero a canciones más trompeteras, mexicanas. Y también las canciones pop, que gustan mucho, muy melódicas.

13432307_1717648918507916_3672948690633767558_nLos dos músicos están entusiasmados. Su carrera musical comienza a despuntar. Disfrutan con lo que hacen y se sienten muy arropados por sus seguidores. Sin embargo, los dos han pasado por una época familiar muy dura. Quizá, los nombres de Willy y Antxon no digan mucho. Todo cambia si decimos Guillermo Bárcenas y Antón Carreño. Son el hijo del ex tesorero del PP Luis Bárcenas y el nieto de Gerardo Díaz Ferrán, ex director del CEOE, respectivamente.

Muchos medios les han tachado de niños pijos, haciendo mucho hincapié en su procedencia familiar. Pero ellos dicen que les da igual. Y, sinceramente, eso es lo que transmiten. Hablan sin tapujos, con pasión por la música e incluso con humildad en sus palabras y en sus miradas. “¿Qué es ser pijo?,” se pregunta Antxon. “Para mí ser pijo es una actitud de un tío chulo, que se cree por encima de los demás, que mira por encima del hombro… Para mí eso es ser pijo, y como no lo soy, me da igual lo que digan.” – señala Willy. Pero, aunque intenten quitarle hierro al asunto, es cierto que no lo han pasado bien. Cuentan que les habían confirmado actuar en el Sonorama, pero, finalmente, se echaron atrás. “En los festivales no nos quieren por el tema,” señala Antxon, refiriéndose al caso Bárcenas. “Ni festivales ni Ayuntamientos,” añade su compañero. Y luego están los medios de comunicación. Muchos los buscan con la excusa de hablar de su música para echar más leña al fuego.

-¿No os molesta que en la mayoría de las entrevistas os pregunten más por asuntos familiares que por vuestra música en sí?
-Lo entendemos. Sobre todo, al principio. Cuando empezamos a hacer entrevistas, ni habíamos sacado el disco. No había nada que escuchar.- responde Antxon.
-Tenemos que asumir que, si no fuera por eso, no nos hubieran hecho las primeras entrevistas. Algunos medios han tratado con nosotros ese tema educadamente, pero luego ha habido otros que han ido a machete. Me he encontrado con muchos titulares con cosas que yo no he dicho.

– ¿Cuál es la pregunta que más os ha molestado?
Willy se queda pensativo durante algunos segundos y responde:
-¿Tocarías en Soto del Real? Bueno, en realidad, no me molestó, pero me pareció que estaba totalmente fuera de lugar. Lo que más me molestó fue un reportaje en el que me sacaron tres sobres con preguntas. Decían, “Guillermo Bárcenas está abriendo un sobre”, y tal. ¡Eso fue lamentable! Todo el reportaje en sí. Era ‘Cazamariposas’, que yo no sabía ni lo que era. El montaje del vídeo fue lamentable. La pava comiéndose un bocadillo de chorizo con una camiseta que era un ‘Wanted’… Todo eran mensajes así. Pero bueno, te equivocas y no lo haces más, y ya está.

13432242_618731814966761_4103129944012072891_n-¿Qué echáis de menos que os pregunten?
-Que nos pregunten por nuestra música, por los conciertos, cuánta gente ha venido a Barcelona, dónde hacemos la gira… – dice Antxon.

-¿Cuánta gente fue a Barcelona? –pregunto entre risas.
-¡Casi quinientas! Cuatrocientas noventaitantas. – responde Antxon orgulloso.

-Bueno… todavía poquitas. En La Riviera seremos muchos más.
– Sí, pero, para salir de Madrid, en la segunda ciudad, quinientas personas… Estaba increíble. – responde y me enseñan un vídeo que grabaron desde el camerino. Alrededor de un centenar de seguidores les esperaban fuera de la sala, cantando sus canciones y gritando.

-¿De qué hablan vuestras letras?
De mi vida, básicamente. –señala Willy. – Cuando empecé a componer, no lo hacía pensando en llegar a vivir de la música, ni siquiera de crear un grupo. A lo mejor, como cantautor, así con la guitarra. Muchas de las canciones del principio son muy personales. Ahora, estoy intentando cambiar un poco eso para que se puedan entender más. Son canciones muy metafóricas. Todo lo que quiero decir a lo mejor no se entiende demasiado bien en la primera escucha.

-Hay de todo: amor, desamor, borracheras…
-¡Sobre todo borracheras! – dice Willy entre risas. – El primer disco se llama ‘Tres tequilas’ porque es un homenaje al mundo de la joda, a la noche, que nos ha gustado siempre mucho. Borracheras, amigos y amor. Pero no son canciones ñoñas. Amor, pero siempre con un perdedor o algo que va mal… Muchas de las letras de las canciones son tristes, pero luego los ritmos son alegres.

-El grupo se inició en una época complicada para tu familia, Willy. ¿Fue una vía de escape?
-El crear el grupo no, pero empezar a componer sí. Esa época fue en la que más canciones compuse. También es verdad que cuando mejor se compone es cuando uno está triste. Parece un tópico, pero es verdad. Yo ahora estoy contento y no me salen canciones.
-Bueno, no le salen canciones desde hace un mes.- le defiende Antxon. – Y tenemos canciones como para cuatro discos.

-¿Cómo surgió el grupo?
-Surge en Barcelona. Vuelvo de Chile, tras estar seis meses allí. En aquel momento en el que no tenía nada, me llaman para decirme que me becan para hacer un master en marketing internacional en Barcelona. Allí conozco a Jokin, que también es de Madrid y toca la guitarra. En Chile y Nueva York, donde había estudiado cine, había compuesto una serie de canciones. Se las enseño y me dice que le apasionan. Empezamos a tocar en un restaurante de Barcelona donde nos contratan.
-Luego, cuando volvieron a Madrid, Jokin me llamó para que tocara con ellos. –añade Antxon. – Eso fue en octubre de 2014. A partir de ahí, empezamos a hacer conciertos en Madrid. Luego entró el batería. Y el cambio fue en Pachá, que ya éramos un grupo de verdad, habíamos incluido ya el guitarrista eléctrico. Habíamos subido las canciones a Spotify y se llenó con mil cuatrocientas personas. Ése fue el cambio.

-Este finde finaliza la gira de primavera. Pero, ¿habrá gira de verano?
-Sí. Como ya hemos ido a ciudades del centro, en agosto iremos a hacer la costa. Desde Galicia, Santander a la zona de Levante y el Sur. Daremos unos 6 conciertos.

Habrá verano suficiente para poder disfrutar en directo de estos dos jóvenes que componen hablando de su vida, lo que les hace felices y lo que les preocupa. Canciones con las que cualquiera puede sentirse identificado. Merece la pena dejar a un lado los prejuicios y pararse a escuchar su música. A nosotros, nos han conquistado.

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